Cine trans
M. Butterfly

M. Butterfly

 

El título de la película de David Cronenberg, M. Butterfly, hace alusión a la ópera de Puccini. Pero la letra M remite al tema de la identidad sexual (puede ser tanto Madame como Monsieur), así como a la encarnación del lugar de una mujer ficcional: la Butterfly de Puccini. La ficción de Madame Butterfly se presenta como un escenario fantasmático prêt-à-porter en el que los personajes de Song Liling y René Gallimard vendrán a jugar e intercambiar sus lugares.

“Butterfly” significa en inglés “mariposa”, un insecto que para llegar a alcanzar su forma definitiva debe recorrer un período de metamorfosis desde su primer estado de oruga. La mariposa, como la libélula de la película, se presta para simbolizar la transformación subjetiva que se va produciendo en Gallimard. La película muestra cómo la condición absoluta del objeto del deseo está fijada a la ilusión de una escena fantasmática. Gallimard desea transformarse, volverse otro. Está insatisfecho consigo mismo y su cultura y se arroja en cuerpo y alma a otra. Abandona los papeles de marido, contador, diplomático y occidental en pos de un mundo fantaseado atravesado por el misterio entre Oriente y Occidente y el amor perfecto, borrando en el proceso la diferencia entre fantasía y realidad.

Artículos disponibles: 

           La mujer como fantasma masculino por: Eduardo Laso

Psicología, Ética y

Derechos Humanos

Facultad de Psicología / Universidad de Buenos Aires

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