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Competencia/Integridad

El concepto de competencia está vinculado con la capacidad de desempeñar efectivamente una actividad de trabajo movilizando conocimientos, habilidades y destrezas para lograr los objetivos que la actividad requiere. Actuar con integridad tiene que ver con entender, aceptar y escoger vivir conforme con principios éticos y morales.

- Este capítulo involucra 4 ítems:

Capacitación:

 

Las y los docentes deben mantener actualizados sus conocimientos en el área sobre la cual enseñan. Ello supone una permanente actitud de lectura e indagación a través de distintas fuentes (libros, revistas especializadas, eventos científicos, conversatorios con colegas, etc.). La desactualización es en sí misma un problema ético. 

 

Límites de la pericia/competencia:  

 

Las y los docentes deben enseñar solo en aquellas áreas para las cuales tienen idoneidad suficiente, tanto en lo atinente a los aspectos de contenido como metodológicos. Cuando se internan en la didáctica de nuevas áreas, ya sea porque: a) son nuevas para el docente, o (b) representan un nuevo campo de desarrollo del conocimiento, o (c) suponen estrategias pedagógicas específicas, las y los docentes deben evitar enseñar sin antes capacitarse ellos mismos de manera adecuada.

 

Asimismo, las y los docentes deben reconocer y solicitar colaboración cuando una situación que se manifiesta en el marco de su práctica profesional excede su capacidad de abordaje, ya sea porque involucran otros aspectos de la vida de las y los estudiantes, por ejemplo en lo relativo a su salud mental, o porque la intervención de tipo individual resulta insuficiente. El trabajo colaborativo e intersectorial es importante en todos los niveles educativos; mientras que la participación efectiva de las familias en los procesos de toma de decisiones y acciones para garantizar el derecho a la educación se presenta en el caso de estudiantes menores de edad y de niveles educativos obligatorios. 

 

Descripción de programas:  

 

Cuando las y los docentes diseñan sus programas académicos, deben identificar claramente todos sus ítems (fundamentación de la asignatura, objetivos, condiciones de cursada y régimen de promoción, programa analítico, bibliografía de clases teóricas y trabajos prácticos (obligatoria y optativa), programa de trabajos prácticos, trabajo de campo, trabajo de investigación, equipo docente).  Deben poner especial cuidado en la descripción pormenorizada de los contenidos de cada uno de los ítems, procurando así prever los detalles de implementación. Si la cursada incluye trabajos de campo (pasantías, observaciones y/o intervenciones en instituciones o comunidades), las y los docentes deben planificar cuidadosamente los detalles de tales tareas y deben presentarlas a consideración de las autoridades con la necesaria antelación para su análisis, ajuste y posterior aprobación. Igualmente, si el curso contemplara actividades de investigación, particularmente cuando estas comprometen a personas, tanto el proyecto como el protocolo deben ser adelantados para que el comité de ética de la institución pueda evaluarlos y sugerir eventuales modificaciones.

Conflictos personales:  

 

Las y los docentes deben evitar que sus problemas, conflictos o situaciones personales influyan negativamente en su trabajo. Estos pueden ser de carácter sumamente variado: estrés, conflictos familiares, duelos por pérdida de personas significativas, enfermedad de seres queridos, serias crisis económicas y/o financieras, patologías mentales. Se incluyen también cuestiones de la vida privada y personal de las y los docentes que tienen lugar en el marco de su tiempo y espacio laboral. Cuando las y los docentes advierten que éstos u otros factores similares perjudican su quehacer profesional, deben tomar los recaudos necesarios para evitar incurrir tanto en incompetencia en la transmisión como en falta de objetividad en la evaluación.

 

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